13 de julio de 2010 Nogales-frontera-San Carlos (Méjico)
































Nos hemos levantado cerca de las ocho y media, era el día señalado para encontrarnos con la gente de la caravana, hemos sido las primeras, y no había nadie, nos ha vuelto a mosquear, pero cuando íbamos a tomar un café, hemos visto aparecer a los de NZ. Y ya se nos ha alegrado más el temple, pues de alguna manera ya pasaríamos la frontera con alguien más, luego han ido viniendo los que vimos en Fairbanks y entonces ya hemos estado seguras de que la cosa iría mejor (para lo de la frontera), nos hemos enterado que había que hacer un seguro al coche por los días que estábamos en Méjico, hemos ido allí y efectivamente tenemos el seguro hasta el 29 de julio, no solo de responsabilidad civil, también de accidente y de robo total de la pequeña, es un poco más caro, pero yo me quedaba más tranquila y Mª José estaba de acuerdo, la que nos ha atendido una cansa, yo me he salido a fumar un cigarrillo y la María ha aguantado vela (hacia un calor de la leche), y a mí lo mismo me da. Total nos hemos juntado: 3 mejicanos, 2 chilenos, 4 españoles, 1 canadiense, 2 NZ, 1 argentino (que va en moto), cuando salíamos para la frontera eran las dos y teníamos 550 km. Nogales-frontera-Hermosillo-San Carlos, y en el ínterin, peaje de aduana, documentación, etc. Vamos un sinfín de paradas, de pagos, toda una odisea, (pero así es como se aprende), aún nos falta el vehículo que será para pasado mañana, la carretera con curvas cerradas malísima, (todavía no llega a ser como la de Alaska), y cuando ha empezado la que llaman aquí autopista ha habido que pagar en dos tramos, no os vayáis a pensar que la carretera era mejor, las curvas más abiertas, pero el asfalto parecía que tenia flejes, es todo desértico, cuando llegas a algún pueblo se ven con mucha pobreza, los carteles de la carretera dan risa ejemplo: no estacionar en las curvas, no arrojar la basura hacen la carretera limpia y segura, lo que nos faltaba para llegar no lo ponen, pero letreros como los anteriores y más, menuda risa. Nos ha acompañado una escolta al salir de la aduana, (el gobierno de Chile comunicó lo de la caravana, en conmemoración del bicentenario), la carretera ponía a 60, 80 y a veces 100 y ni siquiera la policía hacia caso, por lo visto las cosas aquí son así. Los pocos pueblos que hemos pasado para que nos vayamos parando tienen badenes en el suelo como no te des cuenta acabas en el cielo, con lo que eso repercute en el coche, a su vez cuando los pasas lentamente hay tres o cuatro vendiéndote cosas, vamos hemos pasado al otro extremo en solo horas. Al final nos hemos parado en un restaurante que no había hombres apoyados en las paredes (y había que empezar por algo), eran las cuatro y no llevábamos nada dentro del cuerpo, el sitio humilde, pero nos han atendido de maravilla, algunos de los que iban detrás de nosotras también se han parado y hemos estado juntos, al continuar el camino hemos vuelto a parar para hacer una foto y desde allí a San Carlos, (Hermosillo horroroso y cutre, no había circunvalación, (como aquí conocemos), y nos han hecho dar una gira por la población que parece ser importante. San Carlos que es donde estamos tiene mar, (yo no me lo podía creer, solo hacia ver montañas), pero había un desvío de 15km.y después de atravesar una loma lo hemos divisado, y aquí estamos, un hotelito barato (diferente de lo que habíamos visto), parece una casa y parece ser residencial, (pero no tiene nada que ver con lo que conocemos nosotros), así que mañana también nos quedamos para descansar y cambiar dólares, yo comprarme un biquini (porque no me lo traje) y ver alguna cosa de por aquí (los mejicanos dicen que a 2 km. hay algunas cosas interesantes, mañana os cuento más.

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