Os tenía acostumbrados mal, escribía todos los días, últimamente por unas cosas u otras me voy demorando, la última vez ya os comenté, en esta ocasión os lo voy a explicar, salimos de Los Mochis sobre las ocho de la mañana, porque nuestra intención era llegar a Guadalajara (ya que los que van con nosotras son de estas tierras y como los de Méjico van tiempo al tiempo, habíamos quedado a las siete para desayunar, y los primeros empezaron a bajar a las ocho menos cuarto, los demás se dirigirán a Mazatlán, pues es un sitio de playa, con mucho ambiente, nosotras decidimos pasar y ya que hay 1000 km. a Guadalajara recorrer camino, para así verla mejor (si no llegábamos a dormir, quedarnos 100 km. antes, para el día siguiente llegar antes), cogimos la autopista y pasamos Culiacán (250 km.), aproximadamente habiendo recorrido 100 km. más, me encontré con una vaca en medio de la autopista, di un viraje hacia mi izquierda para esquivarla, pero ella vino a por la pequeña y no tuve más remedio que chocar por el canto de la derecha con ella, me fui al arcén, y vimos estaba tumbada en el suelo, como muerta, un coche que venía detrás se paró y llamo a los federales de caminos (que además unos km. antes los había adelantado), yo me temblaba todo, me daba la impresión había atropellado a una persona, los polis me tomaron declaración, y ya nos fueron diciendo que no era la primera vez, acto seguido llegó una ambulancia, por si había heridos, nos querían hacer pruebas, pero nosotras estábamos bien y no quisimos nada, en media hora teníamos media docena de coches de la policía federal, para interesarse por el evento (esto pasó a las 12 y cuarto de la mañana, a lo que llevábamos allí tres cuartos de hora, la vaca se pone de pie (los demás no me di cuenta de lo que hicieron, pero nosotras y los de la ambulancia, casi nos echamos a correr), según nos dijeron nosotras por estar en la autopista y tener el recibo de pago, la autopista se tenía que hacer cargo de los daños que tenía el coche, y llamarón para comunicarles lo que había pasado y que esperábamos al del seguro, este señor (por decir algo), llegó a las tres, después de que los federales le hicieron unas cuantas llamadas, y cuando llegó y vio todo, dijo que nosotras teníamos que querellarnos contra el propietario de la vaca, los federales se quedaron de piedra, pero nosotras no dábamos crédito a lo que habíamos oído, Mª José era la que hablaba con él , y el hombre decía que él era un mandado, la concesión de la autopista había variado y por lo visto también las normas (él tío con una flema, como la que tienen aquí, vamos que la autopista no se hacía responsable de nada), en el entretanto que este “señor” vino, la vaca anduvo hasta debajo del puente y se tumbó, pero al rato, que todos pensaban se estaba muriendo, se volvió a levantar, y uno de los federales fue a buscar la escopeta y le pego un tiro, al rato se volvió a levantar, y como veían era un peligro para la carretera, le volvieron a pegar dos tiros más, al final murió, en esas casi tres horas con ellos, estuvimos departiendo con ellos, nos dieron la enhorabuena por el futbol, hablaron de los San fermines, etc. Menos mal que en Nogales le hicimos a la pequeña un seguro en condiciones (nos obligaban ponerlo a terceros antes de entrar en Méjico, pero también la aseguramos a ella, por si acaso, no nos había pasado nada en 13.000 km. pero yo siempre digo, lo que no pasa en años, ocurre en un momento, como ha sido el caso), ellos nos acompañaron en todo momento, y como tenían que hacer los papeles en el cuartelillo, una vez el “señor” se fue nos fuimos con ellos a Santa Cruz un pueblecito que distaba 5 km. de donde estábamos. (Por cierto, menos mal que nos pasó cerca de un puente, porque hacía un calor abrasador, y por lo menos estuvimos debajo de ese puente). Cuando nos íbamos con ellos, fueron pasando nuestros compañeros que se dirigían a Mazatlán (fijaros que horario), uno de ellos vio que estábamos paradas con los federales, se paró Mª José les dijo algo, pero nos tuvimos que ir, cuando llegamos al cuartelillo, llamó a nuestro asegurador para decirle lo acontecido, este a su vez, le dijo que tendría que cobrar la prima primero para luego ponerse de acuerdo con el de la autopista, no nos quedó más remedio que decirle que sí, pero luego vinieron algunos de nuestros compañeros, sobre todo nos echó mucha mano Saúl es Mejicano y vive en Cancún, estuvo hablando con unos y con otros y medio amenazando todo ha salido a pedir de boca, casi nos cambian todo el frontis, cuando ya estuvo todo hecho, nos fuimos con ellos a Mazatlán, aquí hemos dormido esta noche, y por la mañana Mª José ha empezado a llamar a unos y otros, no os lo podéis creer, pero no ha habido forma humana, de que nos den un taller para arreglar los desperfectos de la chapa, ni los faros (menudo país, en la distancia, España es la reina), llevo a la pequeña con cinta aislante sujetándole los faros de la izquierda, y una cuerda para que el capó no se abra, y así nos hemos venido a Tepic donde dormimos esta noche, todos los interiores de la pequeña funcionan de maravilla, pero cada día la llevo más abollada, el miedo que me da es que llueva, (y ahora cuando escribo esto ha empezado a caer una tormenta de miedo), y se le meta agua por dentro, veremos mañana, porque la tenemos cobijada pero al sereno. Bueno ya no os cuento más, simplemente se me ha estropeado el viaje, seguramente no veré nada de este país (he anulado la cita de Alfredo y la de sus padres), y veremos en que acaba esta historia, que me parece surrealista, en medio de la autopista de Méjico tener una vaca. Os pongo detalle playa de Mazatlan, operarios de la autopista que entran a trabajar, famosa autopista, que hoy por 240 km. nos han cobrado 350 pesos, (mucho más cara que la vasco-navarra), un compañero de NZ.
18-19 de julio de 2010 Los Mochis-Mazatlan-Tepic
Os tenía acostumbrados mal, escribía todos los días, últimamente por unas cosas u otras me voy demorando, la última vez ya os comenté, en esta ocasión os lo voy a explicar, salimos de Los Mochis sobre las ocho de la mañana, porque nuestra intención era llegar a Guadalajara (ya que los que van con nosotras son de estas tierras y como los de Méjico van tiempo al tiempo, habíamos quedado a las siete para desayunar, y los primeros empezaron a bajar a las ocho menos cuarto, los demás se dirigirán a Mazatlán, pues es un sitio de playa, con mucho ambiente, nosotras decidimos pasar y ya que hay 1000 km. a Guadalajara recorrer camino, para así verla mejor (si no llegábamos a dormir, quedarnos 100 km. antes, para el día siguiente llegar antes), cogimos la autopista y pasamos Culiacán (250 km.), aproximadamente habiendo recorrido 100 km. más, me encontré con una vaca en medio de la autopista, di un viraje hacia mi izquierda para esquivarla, pero ella vino a por la pequeña y no tuve más remedio que chocar por el canto de la derecha con ella, me fui al arcén, y vimos estaba tumbada en el suelo, como muerta, un coche que venía detrás se paró y llamo a los federales de caminos (que además unos km. antes los había adelantado), yo me temblaba todo, me daba la impresión había atropellado a una persona, los polis me tomaron declaración, y ya nos fueron diciendo que no era la primera vez, acto seguido llegó una ambulancia, por si había heridos, nos querían hacer pruebas, pero nosotras estábamos bien y no quisimos nada, en media hora teníamos media docena de coches de la policía federal, para interesarse por el evento (esto pasó a las 12 y cuarto de la mañana, a lo que llevábamos allí tres cuartos de hora, la vaca se pone de pie (los demás no me di cuenta de lo que hicieron, pero nosotras y los de la ambulancia, casi nos echamos a correr), según nos dijeron nosotras por estar en la autopista y tener el recibo de pago, la autopista se tenía que hacer cargo de los daños que tenía el coche, y llamarón para comunicarles lo que había pasado y que esperábamos al del seguro, este señor (por decir algo), llegó a las tres, después de que los federales le hicieron unas cuantas llamadas, y cuando llegó y vio todo, dijo que nosotras teníamos que querellarnos contra el propietario de la vaca, los federales se quedaron de piedra, pero nosotras no dábamos crédito a lo que habíamos oído, Mª José era la que hablaba con él , y el hombre decía que él era un mandado, la concesión de la autopista había variado y por lo visto también las normas (él tío con una flema, como la que tienen aquí, vamos que la autopista no se hacía responsable de nada), en el entretanto que este “señor” vino, la vaca anduvo hasta debajo del puente y se tumbó, pero al rato, que todos pensaban se estaba muriendo, se volvió a levantar, y uno de los federales fue a buscar la escopeta y le pego un tiro, al rato se volvió a levantar, y como veían era un peligro para la carretera, le volvieron a pegar dos tiros más, al final murió, en esas casi tres horas con ellos, estuvimos departiendo con ellos, nos dieron la enhorabuena por el futbol, hablaron de los San fermines, etc. Menos mal que en Nogales le hicimos a la pequeña un seguro en condiciones (nos obligaban ponerlo a terceros antes de entrar en Méjico, pero también la aseguramos a ella, por si acaso, no nos había pasado nada en 13.000 km. pero yo siempre digo, lo que no pasa en años, ocurre en un momento, como ha sido el caso), ellos nos acompañaron en todo momento, y como tenían que hacer los papeles en el cuartelillo, una vez el “señor” se fue nos fuimos con ellos a Santa Cruz un pueblecito que distaba 5 km. de donde estábamos. (Por cierto, menos mal que nos pasó cerca de un puente, porque hacía un calor abrasador, y por lo menos estuvimos debajo de ese puente). Cuando nos íbamos con ellos, fueron pasando nuestros compañeros que se dirigían a Mazatlán (fijaros que horario), uno de ellos vio que estábamos paradas con los federales, se paró Mª José les dijo algo, pero nos tuvimos que ir, cuando llegamos al cuartelillo, llamó a nuestro asegurador para decirle lo acontecido, este a su vez, le dijo que tendría que cobrar la prima primero para luego ponerse de acuerdo con el de la autopista, no nos quedó más remedio que decirle que sí, pero luego vinieron algunos de nuestros compañeros, sobre todo nos echó mucha mano Saúl es Mejicano y vive en Cancún, estuvo hablando con unos y con otros y medio amenazando todo ha salido a pedir de boca, casi nos cambian todo el frontis, cuando ya estuvo todo hecho, nos fuimos con ellos a Mazatlán, aquí hemos dormido esta noche, y por la mañana Mª José ha empezado a llamar a unos y otros, no os lo podéis creer, pero no ha habido forma humana, de que nos den un taller para arreglar los desperfectos de la chapa, ni los faros (menudo país, en la distancia, España es la reina), llevo a la pequeña con cinta aislante sujetándole los faros de la izquierda, y una cuerda para que el capó no se abra, y así nos hemos venido a Tepic donde dormimos esta noche, todos los interiores de la pequeña funcionan de maravilla, pero cada día la llevo más abollada, el miedo que me da es que llueva, (y ahora cuando escribo esto ha empezado a caer una tormenta de miedo), y se le meta agua por dentro, veremos mañana, porque la tenemos cobijada pero al sereno. Bueno ya no os cuento más, simplemente se me ha estropeado el viaje, seguramente no veré nada de este país (he anulado la cita de Alfredo y la de sus padres), y veremos en que acaba esta historia, que me parece surrealista, en medio de la autopista de Méjico tener una vaca. Os pongo detalle playa de Mazatlan, operarios de la autopista que entran a trabajar, famosa autopista, que hoy por 240 km. nos han cobrado 350 pesos, (mucho más cara que la vasco-navarra), un compañero de NZ.
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