










Como teníamos pocos km. hasta Vancouver, nos lo hemos tomado con relajo, saliendo un poco más tarde de lo normal, estaba nublado (casi normal), y nos hemos puesto en camino con la idea de quedarnos a pasar el día allí, así que sin problemas hemos llegado y aparcado la pequeña en un parking,( pues el GPS nos ha llevado hasta el centro), poca gente por la calle y edificios muy altos, hemos deducido que eran oficinas, el comercio estaba por dentro y que la gente vivía, alrededor del centro, (viniendo la ciudad se ve muy extendida y grande), los montes de alrededor están preparados para esquiar, además hay un trampolín para saltos, me imagino que para competiciones, (se celebraron en febrero los juegos de invierno),entonces además del turismo de esquí, a partir del día 8 de julio, durante diez días se celebra la estampida de toros de montar y caballos, la más importante a nivel mundial en este género, y una de las más importantes del Canadá, (lástima no nos pudiéramos quedar),por eso hay algunas tiendas dedicadas solo a lo que es el rodeo, y todo lo referente a los vaqueros. En la oficina de información nos han dicho cual era la calle principal donde se concentraba el comercio, un fuerte y poca cosa más. Hemos visto el centro, pasa un tranvía, hay terrazas donde se puede tomar algo, había un tablado tocando un conjunto de rock, unos chiringuitos que vendían sombreros y todo lo referente a los vaqueros y centros comerciales grandes, donde por dentro hay de todo y se comunican con el edificio de al lado por medio de puentes cristalizados. Cuando hemos terminado la visita y antes de marcharnos nos hemos sentado en una de estas terrazas, viendo pasar a gente para todos los gustos. Nos hemos ido de allí con la idea de quedarnos a dormir antes de cruzar la frontera, pero como todavía era un poco pronto hemos decidido pasarla (vaya mal rato que he pasado, nos ha tocado un cabroncete de tío, que nos ha hecho abrir hasta la furgoneta, y decía que él no sabía más que inglés, haciendo preguntas, Mª José nerviosa y yo me temblaban las piernas, pero al final nos ha devuelto los pasaportes y hemos pasado, así que hemos continuado hasta un pueblo que nos a parecido más grande (los dos anteriores, no había más que silos), total que cuando hemos llegado no había hotel, y nos hemos ido al siguiente que estaba a 30 millas (ahora estamos en EEUU), afortunadamente aquí estamos en Conrad (con hotelito de $73, cena de $24, y la gasolina $2,40 el galón. A ver ahora que estamos en Montana, nos cuestan menos las cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario