1-2-3 de Agosto de 2010 (Fronteras-El Salvador-Honduras-Nicaragua)

















































































































































































He hecho un alto en el camino durante tres días, primero porque pasar cada día una frontera es estresante, segundo porque no hemos tenido internet, pero ahora gustosamente os voy a explicar lo que nosotros llamamos Centroamérica. Después de dejar Guatemala, y meternos en la frontera de El Salvador, los papeles parecían iban a ir más deprisa (craso error), un individuo (se supone le vas a dar una propina) se ofreció para hacerlos todos de vez, pero el individuo de la aduana (solo hay uno), se había ido a comer, hacía un calor sofocante, pacientemente esperamos (no nos quedaba más remedio), cuando volvió, empezó a despacharnos con la flema que tienen en estos países, lentamente y como si no supieran, o como no se fiarán de nadie, tardamos como unas cuatro horas hasta que tuvimos los papeles del coche, (aquí es un problema venir con coche, las personas más o menos pasamos rápidas, pero los coches es de pena), cuando logramos salir el paso era estrecho y encima estaban las tráiler parados en los bordillos de las carreteras, pues la policía los inspeccionaban, haciéndoles abrir las puertas de atrás, esperando nosotras, vimos como a dos de ellos los inmovilizaban,(el lio era monumental), la cuestión era que no podíamos pasar entre ellos, uno de nuestros compañeros que lleva coche pequeño pasó, y a continuación íbamos nosotras, doblando el espejo de la izquierda, y sabe Dios como, logré pasar, y empezamos a andar, la noche se iba echando, y a todos nos preocupa pues es peligroso, cuando empezó a llover, la carretera de una sola vía, cuando nos toca camiones, no podemos pasarlos todos de vez por lo cual según la posición que lleves te vas quedando rezagado, y esto es lo que nos pasó a nosotras, los de adelante los perdimos, y la lluvia caía intensamente, cosa que a mí me resultaba difícil ver la raya del asfalto, cuando se bifurcó la carretera no tenía claro a dónde íbamos, habíamos oído que a El Salvador, pero también, desviarnos por la costa para dormir en un pueblo al lado de la playa Océano Pacifico), nos parecía tan increíble que no nos hubieran esperado, que definitivamente nos echamos la cuenta de irnos solas a la capital y ya acabar solas hasta panamá, casi cuando estábamos llegando a una población los vimos parados en el bordillo de la carretera (no sé si fue mejor o peor), la cuestión que seguimos todos y atravesamos la población llamada Zaragoza (como la ciudad donde yo vivo), me hubiera gustado hacerle alguna foto, pero en estas circunstancias no fue posible, un poco más adelante llegamos a Puerto Libertad donde había un hotel bastante aparente,(nos daba igual lo que costase, la cuestión era parar, cenar y descansar), yo iba con los nervios descompuestos, pues los compañeros preguntando precios, los unos que caro, otros que querían otra cosa, yo dije que ahí nos quedábamos y los demás que hicieran lo que quisieran, a Mª José le pareció bien, y por el precio de $59 tuvimos una habitación en condiciones, nos fuimos a cenar a un restaurante de la playa, y nos cenamos una langosta que nos quedamos nuevas, el día que habíamos llevado se lo merecía, a la mañana siguiente, voy a meter la maleta y resulta que tenía una rueda del coche floja, lo comenté con ella, y dije que si llevaría un clavo, fuimos a la gasolinera a cargar y llenarlas de aire, y esa solo tenía el 10%, luego preguntamos por una llantería, nos dijeron de una cerca del hotel, y volvimos a llevar a la pequeña para mirar la rueda (que efectivamente llevaba dos clavos), en cinco minutos y por $3 nos la repararon (en El Salvador la moneda son dólares), que habilidad tienen para esto, será por las malas carreteras que tienen, volvimos y aún estaban nuestros compañeros arreglando el mundo, cuando logramos salir para llegar a la frontera de Honduras eran las 11, (ya os he comentado alguna vez, que estos van como los de aquí, lentos, sin decisión, y nada seguros), cuando llegamos a la frontera, parecía iba a ser más eficaz, pero para nada, el papeleo de los coches nos llevó varias horas, luego nos revisaron los vehículos, (también cogimos, a un individuo para que nos asesorase, luego hubo que darle propina), además, había que pagar $35 y el banco cerraba a las cuatro, por lo cual el oficial dijo que para no hacernos volver él se encargaría a la mañana siguiente de ingresarlo (lo cual nos sonó a todos, que se iba a quedar con los dólares, conchabado con el poli de la salida), pues nos ponía en el papel que los habíamos pagado, y este hay que entregarlo cuando sale el vehículo. El señor que cogimos, nos recomendó un hotel en una población que distaba como a unos 45 minutos de la frontera, donde él vivía, que tiene playa, se vino con uno de nosotros, y no nos vino mal pues la poli nos paró varias veces (ya se había hecho de noche, y te recomiendan que no viajes, las carreteras son inseguras, y además las vacas las dejan sueltas, y es peligroso, cuando llegamos el hotel por fuera parecía algo, por dentro era una mierda (con perdón),la habitación que nos ofrecían tenía una cama de 80 cm. Y otra de 1,50 cm. Y además tenía la bañera en medio de la habitación, por lo cual decidimos no quedarnos y buscarnos otro, en este decidimos quedarnos todos, que también era regular (yo moví las almohadas, y corrían las hormigas que hay por aquí, tuvimos que ir a buscar el insecticida del coche y darle a toda la habitación, eran ya las nueve teníamos que cenar, y no teníamos nada claro donde, cuando nos recomendaron uno, fuimos y estaba cerrado, y todos los de alrededor, en uno estaba con las luces encendidas y Mª José preguntó, allí nos quedamos, daba cosa andar por la calle, mal cenamos , y además muy tarde, volvimos al hotel y nos metimos en la cama, pues al día siguiente queríamos salir a las ocho para pasar la frontera de Nicaragua. Decir que no hemos visto los países solo los km.que van de frontera a frontera, me ha dado la impresión que El Salvador con menos miseria que Honduras, este último se lleva la palma (yo no conozco África, dice Mª José, que conoce algo, que es como algunos pueblos de África), son pobres de solemnidad, la corrupción es alta, y la población malvive, (quizás la capital sea otra cosa), pero el resto de autentica miseria, y por supuesto no hay turismo, y nos ven como gente de otra galaxia. Hoy a las ocho ya estábamos en marcha, para ver si lográbamos pasar la frontera antes, pues queríamos ir a dormir a Managua la capital, para también quedarnos mañana y verla, pues algo tenemos que descansar, (no hacemos más que conducir y pasar fronteras, sin ver nada de los países), como no habíamos desayunado, nos paramos en un pueblo que nos recomendaron, entre entrar y encontrar el sitio adecuado nos han dado las once cuando nos hemos puesto otra vez en el camino, hemos llegado al cruce relativamente pronto y tengo que decir ha sido bastante rápido, ya que en hora y media teníamos todos los coches en regla, gracias a un compañero que ha revisado sus papeles, le habían puesto la matrícula del coche mal, los hemos mirado los demás, y los nuestros también estaban mal, en vez de poner el primer apellido, habían puesto el segundo de Mª José, así que los han tenido que rectificar, arreglado los errores, hemos empezado a pasar la aduana, el primer oficial miraba los pasaportes, el segundo la licencia de conducir, y cuál ha sido mi sorpresa, que me ha preguntado si vivía en Zaragoza, pues su señora la tiene trabajando allí desde hace un año, no ha podido todavía irla a ver porque el billete del avión le cuesta 2.200 € y le parece impensable recoger tanto dinero, habla con ella todos los días a las dos del mediodía, me ha tratado afectuosamente y con mucho cariño, el tercero pedía la licencia del vehículo, salvados los trámites policiales, hemos ido avanzando hacia Managua, algunos agujeros en la carretera, pocas curvas, y bastante circulación, nos habían advertido que condujéramos no más de 110km, no rebasáramos la raya continua para adelantar, y en fin que tuviéramos precaución, porque había mucha policía de tráfico, y efectivamente ha si ha sido, íbamos avanzando, veíamos policía en el borde, además dos controles policiales (que de por sí, ya son molestos),en la carretera no hay señalizaciones de ningún tipo, ni km. que indiquen cuanto te falta para llegar a los sitios, parando y preguntando hemos ido avanzando, vamos en caravana ahora de seis coches (nuestros compatriotas de Santander, se fueron, hace dos días), cuando hemos llegado a un stop, para torcer (yo iba la tercera), me he detenido, y me he incorporado a la vía, y cuál ha sido nuestra sorpresa, que la policía, nos ha mandado desviarnos al arcén y también a los compañeros que llevábamos detrás , pidiéndonos la documentación, y diciéndome, que me había incorporado a la carretera mal, pues lo había hecho por la derecha, y lo tenía que haber hecho por la izquierda, le he explicado que en España lo hacemos así, pero él tío no atendía a razones, simplemente decía que me tenía que poner una multa y quedarse con mi licencia de conducir, que tenía que ir a buscarla a no sé qué ciudad, cuando hubiera pagado la multa en el banco, Mª José le intentaba explicar, que íbamos en una caravana, y estábamos recorriendo Sudamérica, en resumidas cuentas nos querían sacar dinero 400 córdobas (la moneda de aquí, equivalente a 20 córdobas=$1), los compañeros de atrás (nos enteramos más tarde), nombraron a la cónsul de Chile en Managua y no sé qué personas más, ha dado la circunstancia que estaba un alto cargo de la policía que era mujer (y todavía no sabemos cuál ha sido la razón), que ha vuelto el que retenía mi licencia, y me la ha devuelto, la jefa se ha subido al coche de Toni (NZ), se ha puesto en cabeza, para conducirnos hasta Managua, el asunto ha sido muy desagradable, a partir de este momento nadie nos ha parado, pero cuando hemos llegado a la capital (a toda velocidad), con el follón de coches y semáforos (que duran nada), yo se me ha puesto uno en ámbar y he pasado, acto seguido me ha vuelto a parar la poli,(he pensado que esta ocasión ya no tenía escapatoria, me quedaba sin licencia),al darse cuenta la jefa, han parado y ha venido a decirle al compañero, que éramos una caravana, extranjera y por no perderme había apurado (de ningún modo había puesto en peligro a nadie), el compañero se ha hecho de rogar un poco, pero ella se lo ha camelado, a cambio de darle un beso, le ha dicho que me pusiera detrás de ella, para que no fuera un peligro para la circulación, yo me sentía impotente y fatal, menudo día que llevaba, cuando nos hemos parado, ni siquiera podía bajar del coche,(en la hora que habíamos llegado Managua era un caos de circulación, aquí no puedes adelantar a un taxi, los autobuses paran desde un carril a otro, arrancan y se meten en el carril que más les conviene, los camiones de gran tonelaje se meten a empujones por donde ven un hueco, en fin, si llegas al destino vivo, la poli te ha quitado la licencia. Nos llevaron a un hotel que era de una conocida de la policía, para tener vigilancia nuestra y de los coches, y en agradecimiento las invitamos a cenar al restaurante que nos recomendaron (la habitación bastante mala y el precio $40), hemos cenado de miedo, y ellas también, la carne, patatas y arroz que les ha sobrado, se lo han llevado en una bandeja para su casa, la de alto rango, tiene tres hijos de corta edad, (sacamos la conclusión, que hacía mucho no comían carne, y se bebían varios combinados), yo casi no hable con ellas, pero de vuelta al hotel, una de ellas le pregunté el salario y me dijo que el sueldo era muy miserable 120€ al mes, y que por eso la policía estaba muy corrompida, cuando veían matriculas de fuera, por cualquier motivo los paran, para sacar dinero (vaya país, no hay turismo y no se lo recomiendo a nadie) Las fotos van, desde la frontera de El Salvador, el hotel donde estubimos, el oceano Pacifico, el rio que hace frontera entre El Salvador y Honduras, autobuses que hacen recorridos por la zona, vehiculos pequeños (llamados toritos), para desplazarse, como si fueran taxis, dos papagayos en el hotel de Honduras, y un arbol que me llamó la atención de mango,y despues el volcán Monchobombo de Nicaragua, lo demás cosas curiosas que me llamarón la atención.

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