11-12 de Agosto de2010 Dejar la furgoneta en Panamá

Desde que llegamos el día 9-08-2010, (que si no recuerdo mal era lunes, sobre la una del mediodía), Mª José llamó primero al amigo de su hermano, para comunicarle ya estábamos aquí y luego a otro conocido que trabaja en barcos, que es amigo de un amigo del hermano de Mª José, en este momento empezó el final de nuestro viaje, nos tenemos que marchar a España, sin la furgoneta, y tenemos que deshacernos de ella, yo siempre había pensado que era fácil, si no le queríamos sacar ningún dinero, se donaba a alguna institución, por ejemplo La Cruz Roja, pero la cosa no es tan sencilla, cuando entramos en el país, en el pasaporte de Mª José, ( la dueña del vehículo), le echaron un sello a ella como persona y otro por el vehículo,(que está en tránsito, puede circular por Panamá durante un mes, pero no puede salir sin ella), el problema que ocasiona es gordo, desde entonces estamos manos a la obra, en realidad nadie sabe nada, pues los coches si entran en conteiner por el océano, tienen una aduana donde los controlan uno a uno, pero los que entran por tierra, tienen que volver a salir, sopena no pagues el impuesto de importación, por lo visto aquí traían muchos coches de segunda mano comprados en Norteamérica y luego los vendían, ganando un buen dinero, pues el impuesto era bajo, pero desde el 1 de Julio de este año la normativa ha variado teniendo que pagar $1500 fijo, tienes que llevarlo a la aduana te lo revisan y luego le dan una tasación (con arreglo a los años, si es utilitario, de lujo, avant etc.), pagas otro impuesto fijo y luego un 7% sobre la tasación y el primer fijo, total todo un lio, la cuestión es que de momento no hay manera de deshacernos de ella, y abandonarla no puede ser porque para salir del país, tiene que tener un sello de liberalización del vehículo, (por este concepto, solo hemos visto las esclusas de Miraflores y la ampliación del Canal, el resto nos lo pasamos en el hotel, esperando llamadas que nunca llegan), ayer por la mañana nos fuimos a una compra-venta que nos dijeron en Vía España, una de las arterias principales de aquí y cerca del hotel (estamos en la zona del Cangrejo, una de las mejores de Panamá, junto con la de Caledonia), allí gustó mucho, pero con eso de llamarnos a una hora determinada (Mª José llamó varias veces), no ha habido manera que nos dijeran que no les interesaba, siempre dando largas, y pásate día que otro vendrá (por lo menos nos fuimos enterando de algo, pero aquí, cada uno dice una cosa), esta mañana ha vuelto a llamar al amigo del amigo de su hermano, que el lunes quedó en llamarnos, pues iba a hablar con uno de aduanas, y al día de hoy (jueves), no había respirado, bueno pues le ha vuelto a decir que en media hora nos llamaba (se suponía que a las nueve), era al mediodía y todavía no lo había hecho, lo ha vuelto a llamar y no estaba localizable, en el entretanto, teníamos que arreglar el visado de EEUU, pues cuando salimos no nos lo pidieron y para evitar problemas hay que entregarlo, para que se den por enterados que no estamos en el país y nos den de baja, hemos cogido un taxi y nos hemos marchado a la embajada para lo de la visa y nos han dicho como resolverlo, cuando lleguemos a España hay que mandarlo por correo a la dirección que nos han dado (el permiso lo tenemos por seis meses), con el taxista hemos comentado el problema de la furgoneta y si conocía alguien de confianza, por ahí hemos empezado, nos ha llevado a un sitio, después de esperar, estaba con un cliente y a saber cuándo acabaría, nos hemos ido, luego ha llamado a otro que es concejal del distrito de la antigua Panamá un tal Mario, ha dicho que vendría en una hora para ver la furgo, y tampoco ha venido, ha mandado al hijo tres horas después, a este le ha gustado mucho y le ha sacado fotos y luego hemos ido a ver al padre que como estaba comiendo hemos tenido que esperar hasta que acabara de comer, entre medio, hemos ido a ver a otro que importaba coches y motocicletas y nos ha contado el procedimiento y además nos ha dado un nombre de un señor de aduanas (un tal Arenas) y el número de teléfono para ponernos en contacto con él. (Bueno y ya no explico más porque es largo), pero por lo menos ahora lo tenemos más claro. Hemos pedido audiencia al señor Arenas y nos ha atendido muy amablemente diciéndonos lo que tenemos que hacer, así que a ver si mañana por la mañana conseguimos dejar la furgoneta en la aduana, y que le echen el sello de liberalización a Mª José, ya os seguiré contando. Hoy fotos no os pongo ninguna, tampoco he hecho (me queda pendiente la ampliación del canal, cuando esté más sosegada, ya la comentaré).

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